martes, 7 de abril de 2020

CARTA DE JORGE LUIS BORGES A FERNANDO PESSOA




En la colección “Les Cahiers” del Centro George Pompidou de París, en 1985, se publicó el volumen “Fernando Pessoa, poete pluriel”, que reúne diversos ensayos de autores franceses y portugueses y, a manera de prólogo, un texto de Jorge Luis Borges, escrito especialmente bajo el título “Carta a Fernando Pessoa”. En un poema dedicado a su amigo Sa Carneiro, Pessoa escribió: 

 “Éramos como un diálogo en un alma”. El tipo de diálogo que quizá mantuvo con Borges aunque quizás no se hayan conocido. Improbabilidad que quizá se cumplió en 1923, en el mes y medio que Jorge Luis Borges permaneció con su familia en Lisboa, mientras esperaba el barco que los regresara a Buenos Aires. Días en que iba con su padre al café “A Brasileira” –que estaba a solo dos cuadras de su hotel-, del que era muy asiduo Pessoa. Cuenta Roberto Alifano que, cuando era asistente de Borges, le sugirió incluir a Fernando Pessoa en la serie de su Biblioteca personal. Borges le pidió que le leyera su obra poética. Quedó sorprendido y deslumbrado. Tenían muchísimo en común. “¡Es un portentoso inventor de mundos imaginarios!”, exclamó. Quizá ahí nació esa amistad que Borges reclama en esta carta.

La sangre de los Borges de Moncorvo y de los Acevedo (o Azevedo) puede sin geografía ayudarme a comprenderte, Pessoa. No te costó nada renunciar a las escuelas y a sus dogmas, a las vanidosas figuras de la retórica y a la opinable tarea de representar a un país, una clase o una época. Sin duda, jamás te preocupó tu lugar en la historia de la literatura. Tengo la certeza de que estos homenajes sonoros te sorprenden, te sorprenden pero te emocionan. Hoy eres el poeta del Portugal. Inevitablemente, alguien pronunciará el nombre de Camoens. No faltarán las fechas caras a toda celebración. Tú escribías, sin embargo, para ti, no para la gloria. Juntos, vamos a compartir tus versos; déjame ser tu amigo”.